
Estas navidades los "Reyes Majos" me trajeron un juego de agujas circulares para que pueda iniciarme en el punto (lo odio mucho porque se me dá fatal, pero es algo que quiero aprender a hacer sí o sí). Así que ni corta ni perezosa busqué un ovillo grandecito de los que tenía por casa y ahí que me puse a hacer mis pinitos.


